domingo, 24 de marzo de 2013

Mientras viva y cuando muera

A mi familia y amigos....

Comienzo explicando qué es esto y porqué lo escribo.

No es para asustarlos, para que me regañen, crean que estoy loca o se entristezcan. Es para prepararlos. Para prepararnos...

Esto que leerán aquí será como un testamento de lo que deseo que hagan si me voy un día, repentinamente, sin poder despedirme.

Quiero que sepan cómo viví mi vida, cómo era y cómo pensaba, que sepan lo que pienso, cómo pienso, lo que hago y lo que será. Para que ustedes mis amigos lo hagan también.

Después de vivir la pérdida de un ser querido tan cercano y ver como otros sorpresivamente se van sin importar la edad, he pensado mucho acerca de la muerte. ¡No hay que temerle! Hay que recibirla con aceptación, lo que debemos hacer mientras llega es valorar la vida, valorar y agradecer por cada segundo, cada momento bueno y malo, cada día de sol, de lluvia, de frío y de calor. Cuando lloramos, cuando reímos, cuando nos mojamos ¡o nos quemamos! Cuando sentimos, cada sensación de nuestro cuerpo, interna y externa, siéntela, vívela, disfrútala. ¡Estás vivo!

Debemos vivir, ¡vivir intensamente! Yo sé que hay personas que me dicen que estoy loca, que soy una intensa, que esto, que lo otro. ¿Pero saben qué? Tal vez esté disfrutándola más que ellos.

No te arrepientas de nada de lo que hagas, arrepiéntete de no haber intentado, de no haber dicho o hecho algo. Nunca tengas miedo, equivócate ¡no importa! pero aprende de tus errores. ¡Arriesga! Te sentirás más satisfecho contigo mismo.

¡Sonríe todo el tiempo! Las sonrisas no cuestan, sin embargo alegras tu día y el de los demás. ¡Ríe a carcajadas! que te duela el estómago, llora de risa. Es el mejor des estrés y es bueno para la salud. No te preocupes tanto, todo tiene solución, menos la muerte. Nunca te rindas, ¡jamás! Lucha por tus sueños, tus metas, mantén tus ideas firmes.

Llora. No retengas jamás tus sentimientos, siempre desahoga tus enojos, tristezas, alegrías, preocupaciones; siempre habrá alguien que estará ahí para escucharte, apoyarte y aconsejarte.

Escucha. Hazlo así como quisieras ser escuchado, sobre todo a los viejos, ¡no sabes cuánto conocimiento tienen por aportar!

Trata como quieres ser tratado. Sé cordial con todo aquél que te rodea, todos merecen respeto, incluso con los que crees que no lo merecen, hazlo por ti, para estar en paz contigo.

¡Que no te de pena nada! Baila, canta, grita; vístete y péinate como quieras, que no te importe lo que piensan los demás, siempre sé tú mismo, sé auténtico. No trates de agradar a los demás siendo alguien que no eres, cuando menos lo esperes alguien te conocerá profundamente y le encantará tu forma de ser (dicen que siempre hay un roto para un descosido tanto en amistades como en pareja).

No reprimas nada. ¡Date el gusto! Prueba todo lo que te guste y te llame la atención, eso sí, cuídate de los excesos si quieres una larga y sana vida. 'Come frutas y verduras'.

Ama intensamente. Entrégate completamente, confía, cree, pero siempre date a respetar, valorar y recuerda que deben darte tu lugar. Jamás dejes que te pisoteen, te maltraten ni te hagan ningún mal. Si te hace llorar más de lo que te hace reír, no vale la pena.

Perdona. Nunca guardes rencor a nadie por más mal que te haya hecho, pues prisionero serás por siempre en tu corazón si no perdonas. Eso sí, nunca vuelvas a cometer los mismos errores, ni vuelvas con la persona que tanto daño te hizo, perdona y deja ir. Sí, todos merecemos una segunda oportunidad, pero si a la segunda volvió a hacerlo, lo hará de nuevo a la tercera, cuarta, quinta, sexta... ¡piénsalo!

Disfruta a tu familia y seres queridos; a tus padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos. No sabes cuando ya no podrás volver a estar con ellos.

Mantén contacto con tus amigos, aunque estén lejos y no los puedas ver, que sepan que no te olvidas de ellos; una llamada, un mensaje de vez en cuando para mantenerte al tanto de sus vidas, después no te quejes de que nadie se acuerda de ti.

Nunca te vayas a dormir enojado con alguien, de verdad ¡jamás! Tal vez no lo vuelvas a ver para perdonar o pedir perdón.

Recuerda que todo pasa por alguna razón. Dios sabe porqué hace las cosas de esa manera y en ese momento. A veces tiene que pasar lo peor para que venga lo mejor, pasamos por cosas difíciles que nos preparan para ser más fuertes y poder sobrepasar lo que viene, nos pone en caminos y con personas que necesitamos en ese momento y luego tal vez cambien o se vayan, porque ya cumplieron con su tarea en tu vida.

Seamos altruistas por favor, pensemos en los demás, pongámonos en sus zapatos. Ayudemos siempre en la cosa más mínima que podamos a nuestro prójimo. Sino somos nosotros ¿quién? ¡El mundo nos necesita!

Disfruten la naturaleza cada que puedan. Deténganse un momento todos los días para admirar la pequeña flor que acaba de nacer, el pájaro que canta todas las mañanas, la lluvia, como reverdece todo después de ella; los colores de cada atardecer, los rayos del sol, y si te levantas temprano no te malhumores, disfruta cada amanecer, las nubes del cielo, las estrellas y la luna. La luna... ¡Mi luna tan bella siempre! Todos los días nos regalan paisajes tan hermosos ¡y no los vemos! Abracen a los árboles como yo que hasta los beso. Hablen con las plantas, los animales, ¡ámenlos! Caminen descalzos de vez en cuando, sientan la tierra, el piso, el frío y el calor, el agua. Salgan a mojarse cuando llueva, jueguen como niños. ¡Nunca dejemos de ser niños!

Haz una lista de todo lo que deseas hacer antes de morir y trata de cumplirla, pasa el tiempo y vamos dejando atrás nuestros sueños. No esperes a que te digan que te quedan tantos días de vida, hoy estamos, mañana no sabemos.

Créanme que si lo analizamos y lo hacemos de verdad, no importa por lo que pasemos, no importa lo difícil que pueda ser la vida, nosotros la haremos más sencilla y la disfrutaremos al máximo hasta el final.

Ahora, si morimos, ¿porqué llorar? ¡porqué estar triste! Yo estoy comenzando a vivir mi vida así y lo haré hasta que me vaya, así cuando me vaya, podrán decir, ¡VIVIÓ! VIVIÓ AL MÁXIMO CADA DÍA Y SE FUE TRANQUILA...

Claro hay cosas que quiero hacer antes de irme como conocer Londres, y muchos lugares de Europa y el mundo. Quiero estar en unas Olimpiadas, en la inauguración y las competencias de Taekwondo. Quiero convertirme en escritora y escribir buenos libros. Quiero cantar y escribir mis propias letras y llegar a todas las personas posibles con mi música, compartir este sentimiento. Tener un compañero que camine junto a mí por la vida, formar un hogar propio. Quiero hacer que las personas me recuerden por mi alegría, mi energía y mis locuras, dejar huella en sus corazones.

El día que me vaya amigos, no vistan de negro ni un sólo día, vistan de mis colores favoritos, morado, azul rey o eléctrico, rojo. Que el lugar se llene de energía positiva, de risas y pláticas alegres, de anécdotas y recuerdos bellos. Que yo haya sido el pretexto perfecto para que todos se junten y muchos se vuelvan a ver después de un buen tiempo.

Mis cosas. ¿Qué hacer con mis cosas? Tengo una caja llena de diarios, hojas sueltas, libretas y cartas desde que tengo 9 años de edad, algunas cosas que escribí son ridículas y probablemente me avergonzaría que las leyeran, pero son mis memorias, mis recuerdos, mis pensamientos, mis experiencias. Se las heredo a mis hijos (si llego a tener) para que me conozcan mejor que nadie en el mundo. Sino tengo, a la persona más cercana a mí en ese momento, mi pareja, mi familia, mi mejor amiga(o). Familia. Mi ropa y mis cosas por favor no las guarden por aprehensión, ni peleen por ellas, dónenlas a quien más las necesite y quédense con las cosas que les sea útil. Recuérdenme con las fotos, cartas y diarios, mis películas, esas cosas que tanto me gustaban pero no le sirven a nadie más.  
Mi cuerpo. El cuerpo sólo es el recipiente del alma, cuando el alma se va el recipiente queda vacío, por lo que no sirve ya de mucho, no le lloren a mi cuerpo, ya no estoy ahí. Si mis órganos son funcionales y le ayudan a alguien que así sea. ¿Podrían incinerarme y liberar mis cenizas en una noche de Luna llena de otoño, a la cima de una montaña por favor? El otoño es mi estación del año favorita, y las lunas llenas de otoño son las más bellas. Ahí es a donde creo que iré cuando me vaya, a la Luna, finalmente iré a vivir a mi otro hogar.

Si me hacen una misa, ¿podrían tocar el Requiem de Mozart? ¡Eso sería genial!

Cuando vean la luna llena siempre recuérdenme, ahí estaré con ustedes viéndolos y sonriendo como siempre lo he hecho.

Recuerden sólo una cosa mis amigos, 'la materia no se crea ni se destruye sólo se transforma', y nosotros no morimos, sólo nos transformamos. La muerte no es el fin, sólo es un nuevo comienzo, es solo que vamos a una nueva dimensión donde no necesitamos más el cuerpo físico, sólo nuestra alma. Por eso cuídenla, porque es lo único que nos llevaremos a la otra vida. 


¡¡¡LOS QUIERO!!!

DESPIERTA

Toda la vida me han inculcado valores, ética, rectitud, educación, moral. Pero sobre todo lo que la sociedad me ha enseñado, es el camino que debo seguir, cómo debe ser mi vida, qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo...

Crecí con esa ideología, crecí creyendo fielmente en ello, y en qué así sería mi vida. Que estudiaría al menos hasta la Universidad, que no debía tener novio hasta mayor de edad, que hay ciertos trabajos que no son adecuados para una mujer, que debo atender la casa, a mi padre y al esposo. Que debo casarme después de graduarme, pero debo casarme joven pues si no sería una vieja solterona. Qué debo hacerlo a través de la iglesia. Casarse, debo casarme. ¿Porqué es tan importante eso para la sociedad? 

Que debo de ser femenina, debo vestirme de cierta forma, comportarme de cierta forma, hablar de cierta forma, que debo ser niña "bien". Que debo buscar desarrollarme en cierto ambiente, con cierta gente, mantener un "estatus social". ¿Porqué la distinción de clases sociales?

La realidad es que hasta hace muy poco me estaba dejando llevar como borrego por todo eso. A pesar de que no siempre estaba del todo conforme. Y la verdad es que siempre he sido diferente. Va pasando el tiempo, voy dándome cuenta de muchas cosas. He llegado a la conclusión de que para todo hay un balance. Y eso es lo que trato de hacer ahora, balancear mi vida.

Definitivamente debemos seguir ciertas normas y reglas para poder convivir en una sociedad. Sin embargo, hay reglas muy tontas que impone la sociedad que definitivamente pueden romperse, y hay maneras de lograr ser tú mismo sin afectar a los demás. Para eso se nos otorgó también libertad, y a veces no hacemos uso adecuado de ella. Unos se limitan y otros abusan. 

Siempre he creído que soy diferente, que soy única, que estoy loca. Sí. Mucha gente me lo ha dicho, y lo reitero. Pero, ¿quiénes están más locos?, los que hacen lo que desean y no lo que les dicen, o los que viven como zombies, estos muertos vivientes, que sólo caminan por caminar, hablan por hablar, no tienen motivación, no tienen una meta, no tienen vida propia. Títeres. Eso somos. Títeres de la sociedad, de la política, de la religión, de todos los que tienen poder y quieren controlarnos, ¡y no dejarnos DESPERTAR!



Yo decidí abrir los ojos un día. Y me di cuenta de lo maravillosa que es la vida. De lo poderosos que somos. De todo lo que somos capaces de hacer y no sabemos.

Alguien me enseñó. Que soy un ser ilimitado. Que tengo el poder de lograr lo que me proponga, que puedo ser lo que desee y llegar a donde desee. Que debo criticar todo lo que escuche y vea, debo hacerme preguntas de todo y buscar las respuestas. La verdad, es la que a ti te parezca como verdad. Así como lo que está bien y lo que está mal.

Yo decidí arriesgarme. Vivir cada minuto y segundo de mi vida como si fuera el último. Disfrutar de todo lo que me pasa. Lo bueno, lo malo. Doy gracias por lo que me sucede y lo que aún no. Creo en el destino. Creo que hay un Dios, un Creador, un Arquitecto de la creación. Pero también creo que la religión nos ha mentido, y de la misma manera nos ha querido controlar. Creo que hay posibilidades de otro origen, y creo que todo en esta vida es posible. Creo en extraterrestres, hadas y duendes, creo que existe la magia, la ciencia y que todos nosotros nacimos con poderes que no conocemos. Unos nacen con algunos más desarrollados, otros no. Pero todos podemos hacerlo.

Así que decidí vivir la vida creyendo en todo y en nada. Porque todo a la vez se cuestiona. Decidí vivir intensamente, no importa lo que digan los demás de mí.  No importa lo que piensen y cuánto me critiquen.

Me lancé a la aventura de la vida. Es corta. No se vive dos veces, cada momento, cada oportunidad hay que tomarla, si no arriesgo, ¡entonces que gano! Sé que a veces tengo mucho que perder, pero no me importa, voy a arriesgarme por lo que crea que puede valer la pena vivir. Porque la experiencia nadie te la va a quitar. No importa cuántos bienes tengas. No te quedes con nada porque nada te llevarás. Lo que sí tendrás hasta el último respiro, serán los recuerdos de una vida. Las risas, las lágrimas, el viento, la lluvia, el sol, la luna.... Cuántas estrellas conté. El ridículo que hice aquel día y como me reí junto a los demás de mis locuras. Cuando amé y me dejaron, cuando me amaron y lo dejé ir. Cuando viajé y conocí mil lugares. La música que me hizo llorar. Las películas que me hicieron reír. Los problemas que me hicieron madurar. Las lecciones que tuve que aprender. ¡Cuántos errores tuve que cometer! Los amigos que hice. Lo mucho que amé sin que me importara si me correspondían. Todo lo que le entregué al mundo y que a cambio recibí sonrisas, agradecimientos, a veces el simple placer de saber que lo había hecho. Eso, eso es lo que me quiero llevar conmigo... Esos recuerdos, esa vida.

Se vale soñar, se vale creer, se vale luchar, todo se puede lograr. Sólo es cuestión de creer en nosotros mismos, proponernos las cosas, ser firme en nuestras decisiones, ser constantes y tercos y no dejar que nadie nos diga que no podemos, que nada nos detenga.

Que nadie te diga lo que mereces y lo que no, lo que puedes y no puedes tener, o hacer. Somos capaces de crear nuestro propio destino. Somos capaces de crear las cosas más maravillosas, sólo hay que creerlo. Cambia tu forma de pensar, de vivir, de ver las cosas!!



¡¡¡¡ DESPIERTA !!!!


sábado, 18 de septiembre de 2010

BAILAR: LA CLAVE PARA UNA VEJEZ LLENA DE VITALIDAD

Todos los domingos en la plaza principal de San Pedro Garza García bajo el palacio municipal, se organiza un baile con entrada libre para todo aquel que lo desee. Comienza a las 18hrs y termina a las 21hrs.
A este asisten mayormente personas de la tercera edad. Es dirigido por José Manuel Aréchiga Contreras de 68 años, músico y ex regidor del municipio. Y en verdad tendría usted que presenciarlo para creerlo y sorprenderse tanto como yo de lo que se ve ahí.
Van llegando poco a poco personas, paso a pasito como viejitos. Pero en la pista parece que el reloj gira en lado contrario rápidamente y se vuelven jóvenes y bailan sin parar las cinco horas que dura “el baile dominguero”.
Se puede apreciar de todo ahí. En verdad que es entretenido observarlos y pensar quienes fueron de jóvenes.
La pareja elegante que viene bien vestido para el baile de salón y bailan incluso con porte. Otra pareja que parecen ser los típicos abuelitos tiernos y lindos que han vivido toda una vida juntos y se siguen amando. Los solteros, viudos o divorciados que encuentran a su pareja de baile ahí, y a veces, se convierte en la pareja del resto de su vida. La pareja de ciegos que no necesitan ver, sólo sentir vibrar la música para dejarse llevar y bailar. Todos siempre los ayudan para que no se salgan de la pista.
Están también las mujeres que parecen en su juventud fueron muy guapas y coquetas, y los siguen siendo de viejas vistiendo extravagantes piezas de vivos colores y tacones altos.
Están los que sólo van a ver a sus amigos, a platicar y si tienen suerte, encuentren con quien bailar.
Los “loquitos del barrio” que siempre son bienvenidos y aceptados por todos y se divierten toda la tarde bailando sin pensar en que dirán los demás.
Todos bailan a su modo y a su ritmo. Unos saltan, otros se deslizan, otros intentan encontrar el ritmo, otros parecen expertos de baile. Cada quien a su manera lo hace sin importar en que dirán, sólo se divierten y bailan sin cesar.
Todos ahí se conocen, ya todos son amigos y no se pierden un domingo para ir y mantener el cuerpo activo, el corazón vivo, y seguir conviviendo con los demás.
José Manuel es muy querido por todos y claro que tiene ahí también sus amistades, pues son de hecho los bailes lo que según él dice, le da vida y que le mantiene con ganas de seguir viviendo. Esos bailes lo son todo para él. Ahí hace lo que le gusta, convive con otras personas de su edad, hace amigos, hace feliz a los demás, canta y toca de vez en cuando también.
Estas personas son un gran ejemplo para los jóvenes. Al menos yo espero verme así en un futuro con esa energía y vitalidad bailando sin cesar, brincando, riendo, platicando, conviviendo. Manteniendo al cerebro y el cuerpo activo y así vivir al máximo cada uno de nuestros días.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

INOCENCIA DE LA CALLE

Voy en el carro con mi papá que me lleva al trabajo y al detenernos en un semáforo un niño se nos acerca. Su camiseta blanca está agujerada en las mangas y los pantalones, que alguna vez fueron verdes, casi alcanzan un tono gris. Tendrá unos ocho o nueve años. Tez morena clara, ojos grandes y obscuros, delgado. Comienza a jugar con un juguete, que es como un silbato, frente a la ventana de mi papá. Hace ruidos graciosos y nos sonríe y mi papá le pregunta que hace y el sólo contesta levantando los hombros como diciendo: “no sé.” Y entonces dice: “jugando con esto.” Parece no saber pedir dinero ni saber lo que hace ahí, pero me da ternura verlo divertirse con su juguete y sonreír.
Mi papá dice ya haberlo visto antes sobre la misma avenida, iba con mi mamá quien le regaló unas semillas de calabaza saladas.
Sólo unos días después como a las diez de la noche fui con un par de amigos a cenar una pizza después de nuestra última clase para celebrar que el semestre había terminado y habíamos concluido con buenas calificaciones.
Estábamos cenando en las mesas de afuera cuando se acerca un niño y nos dice algo así como: “estoy pidiendo dinero para la operación de mi hermanita.” Lleva una bolsa de paletas de bob esponja en la mano y yo saco mi cartera y saco unas monedas sin ver y se las doy. Él me da dos paletas.
Sigo platicando con mis amigos y él se queda contando el dinero, entonces me dice:
- ¿te di dos paletas verdad?
- Sí.
- Entonces te falta, porque cuestan siete pesos cada una.
- ¡Pero no me dijiste que las estabas vendiendo! Tú me pediste dinero nunca me dijiste ni cuanto costaban y solo me diste las dos paletas.
(Se sonríe y no dice nada)
- Ok. Dime cuánto me falta.
- Mmmm (se queda contándolo una y otra vez pero no logra hacer cuentas).
En eso me doy cuenta que es el mismo niño que ha visto mi papá en la avenida y precisamente estamos sobre esa avenida.
- ¿Cuánto dinero tienes? (Dice un amigo que no tiene la voz muy varonil que digamos)
- Cuánto dinero tienes. (Repite el niño arremedando a mi amigo con tono burlón) Oye, ¿tú no deberías tener la voz como hombre? ¡Se te oye de niño! (se ríe a carcajadas burlándose).
Todos reímos brevemente y después reanudo la conversación.
- ¿Cuánto dinero tienes ahí?
- once pesos.
- Así que sabes que te falta dinero pero no sabes cuánto.
- No, no sé. (y se rasca la cabeza con algo de frustración).
Veo que le estoy causando conflicto al hacerlo pensar así que mejor así lo dejo, me sonrío, saco tres pesos y se los doy.
Mis amigos sacan dinero y le compra una paleta más cada quien. Mi amigo le despide diciendo:
- Vete con mucho cuidado, no te arriesgues en la avenida.
- Sí. Gracias, ¡adiós!
Lo observo retirarse y cruzar la avenida corriendo entre los carros. Se queda en medio, en el camellón.
Me doy cuenta que es un niño normal como cualquier otro. Juguetón, burlón, simple, platicador. Y entonces me pregunto quién lo tendrá ahí día y noche pidiendo dinero sólo sobre la avenida corriendo entre los carros. ¡Porqué ni siquiera sabe pedir! ¿Será que realmente está por necesidad, voluntariamente para ayudar a su familia? Y si tiene una familia, ¿dónde está? ¿Su hermana realmente necesitará una operación? ¿Tendrá una hermana siquiera?
Me quedé con muchas dudas, muchas preguntas, que tal vez nunca llegue a saber. No lo he vuelto a ver en la avenida desde entonces, pero pienso en él. En su rostro de inocencia, su sonrisa y su simpleza de niño. Espero se encuentre bien.

martes, 7 de septiembre de 2010

Atrapados en el Huracán Alex

Día 1


Son las 10am, me levanto y ha llovido toda la noche. Las calles comienzan a bloquearse y en las noticias anuncian que el huracán Alex nos está pegando y que tomen todas las precauciones. Se suspenden clases y trabajo. -Nadie salga de su casa-. Yo me meto a bañar y estoy lista para ir a mi trabajo que está a sólo 10min. Sólo iría de 12pm a 5pm y nunca imaginé que terminaría quedándome todo el día.


Para el mediodía ya muchas calles estaban bloqueadas. Nos anunciaron que ya nadie podía salir de sus casas ni del trabajo (cada vez se ponía peor). Nos dijeron que nos hospedarían en un hotel y después de las 5pm cada hora se estarían llevando grupos de personas.


Durante el día sólo comimos pan, lonches y papitas. Viendo las noticias y hablando con nuestra familia. Muchos ya no tenían luz, agua ni gas.


Me quedé haciendo tiempo extra hasta las 12am que cerramos, y durante ese tiempo vimos por la televisión como se comenzaban a inundar las casas. Como las calles y banquetas se convertían en ríos; los ríos se desbordaban y se convertían en mares, y la corriente se llevaba árboles, carros, y todo lo que encontraba a su paso. Muchas calles quedaron destruidas por completo, Avenidas cayéndose a pedazos. Como locales y puentes desaparecieron, otros se incendiaron; búfalos se escaparon de La Pastora, personas en los techos de sus casas. Rescate de personas que se quedaron a la mitad del camino.


Fui el último grupo del día que llevaron al hotel. Ya no cupimos en el que estaban todos que era el Winham y nos llevaron al Novotel. Donde para nuestra sorpresa no había luz en los cuartos por lo cual no había clima y con las ventanas cerradas el calor era sofocante. Todos estuvimos en la recepción hasta que nos dio sueño y subimos a dormir.


Día 2


Nuevo León ha sido declarado zona de desastre.


Son las 9am ha dejado de llover. Las calles y el tráfico parecen normales desde la ventana del cuarto de hotel. No nos pudimos bañar a falta de luz y decidimos irnos así a trabajar de nuevo.


Al tomar el taxi vemos que las avenidas están saturadas, el tráfico a vuelta de rueda y calles bloqueadas por pedazos de concreto y piedras que bajaron de los cerros.


Logramos llegar a tiempo. ¿Nuestro desayuno? más pan, lonches y jugos.


Por fin termina mi turno a las 2pm y salgo a ver la realidad. Cruzo la avenida caminando y entierro mis pies en el lodo. Veo a mi papá esperándome del otro lado y pienso -Al fin volveré a casa y veré a mi familia-. Subimos al carro y me lleva por un pequeño tour a ver los alrededores de nuestra colonia.


Una privada tenía su entrada y salida bloqueada de grandes piedras a cantidades inimaginables, los residentes intentaban quitarlas. Parecía que alguien las había puesto adrede ahí para que nadie saliera ni entrara.


Otra colonia estaba llena de lodo, piedras y ramas. Y todos los vecinos trabajaban arduamente, hombres, mujeres, adolescentes e incluso algunos niños estaba ahí ayudando llenos de lodo, con palas y manos, para limpiar las calles.


Mi colonia tiene muchos parques, pues todos estaban tupidos de lodo, ya no se veía el césped. La gente con palas sacaba el lodo de sus cocheras.


Llego a mi cuadra y está limpia y seca. Parece que ahí no pasó nada. Mi casa está intacta y tengo todos los servicios. Está toda la familia ahí y hasta un amigo de mi tío y una prima de mi abuelo. Parecía fiesta con tanta gente comiendo en dos mesas. Yo inmediatamente me metí a bañar y comí, al fin comida de casa. Me dormí y cuando desperté ya no teníamos agua.


Hablé con todas las personas que pude para saber cómo estaban en otras colonias y municipios. La mayoría está muy afectada y aunque ya se haya bajado el agua no hay acceso a casi ningún lugar. Muchos siguen sin tener servicios y están a la espera de que abran calles y reparen tuberías y cables. Algunos perdieron sus muebles, coches, puertas y rejas de sus cocheras.


La mayoría dice que estuvo peor que el huracán Gilberto, yo no lo sé, nací un año después. Pero si es así, ya pasamos a la historia.

viernes, 3 de septiembre de 2010

LA HISTORIA DE UN ESTUDIANTE FORÁNEO…



Gracias a los duros y difíciles acontecimientos que a través de los años ha tenido que vivir Gustavo, o “tavo” como le dicen sus amigos y familiares, ha llegado hasta Monterrey para estudiar en la Facultad de Ciencias Políticas de la UANL.


Nacido en Cancún, Quintana Roo un 4 de diciembre de 1989, crece en una familia integrada por sus papás Juan y Rebeca, y su hermano mayor Abraham quienes son de Tabasco.


Llevó una infancia tranquila y normal como cualquier otro niño. A excepción de vivir en carne propia los desastres del huracán Vilma, pero esa es otra historia. Hasta que llegó un momento crucial en su vida.


“A los 14 años tuve que tomar la decisión más difícil. Ese día estaba con mi hermano en la sala y entraron mis papás para decirnos que se separarían y teníamos que decidir con quién nos iríamos a vivir. Obviamente mi hermano se fue con mi papá, yo en cambio me fui con la mujer que es considerada en la familia como una rebelde, mi madre.”


Así pasaron los años cuando el destino volvió a cambiar rotundamente las cosas para tavo, cuando tenía 17 años.


Tenía un amigo que estaba metido en problemas con una banda del rumbo y siempre tenían que buscar otro camino de la escuela a la casa para evitarlos. Él como buen amigo y por no dejarlo sólo, lo acompañó a enfrentarles pues estaban cansados de huir.


Fue pateado y golpeado con un bate en las costillas y el estómago, le golpearon la cara también. A su amigo lo habían dejado peor. Aún así ambos sobrevivieron.


Él sólo recuerda haberse puesto de pie y subirse a un camión para irse a casa. Llegó y se metió a bañar y vio una considerable cantidad de sangre escurrir por su cuerpo. Sentía un dolor intenso en todo su organismo, le palpitaba la cabeza y apenas podía ver. Tenía la cara demasiado hinchada y grandes moretones en todo el cuerpo.


Se encerró en su cuarto, no quería que su mamá se enterara, pero su hermano le hiso abrir la puerta y ambos entraron. Al verlo inmediatamente le dijeron que tenían que llevarlo al hospital, pero él renegaba. Hasta que de pronto sintió que perdía el aire y al no poder respirar más, apenas pudo decir: “Abraham, llama a una ambulancia”.


“No huí cuando debí hacerlo y pagué muy caro mi decisión. Estuve unas semanas en el hospital y me había mencionado el doctor que estuve a punto de morir.”


Así este hecho le hace ver la vida como algo valioso y aprovechar cada día al máximo, como si fuera el último. No enojarse ni guardar rencor, siempre reír, hacer locuras, nunca perder la oportunidad de hacer o vivir algo nuevo.


“Cuando estuve en el hospital por las noches compartí con mi enfermera, que era una pasante de medicina, los primeros libros que leí. Los cuales luego se volvieron docenas, varios fueron nuestros preferidos, entre ellos los de Julio Verne.”


Entonces salió del hospital, pero aún así mantuvo contacto con ella. Fueron días, semanas y meses de lectura total desde entonces. No salía de casa, ni salía con amigos ni a fiestas. Dejó de estar interesado en ello.


Y vuelve entonces a ocurrir un suceso que marca de manera trascendente su vida.


“Un día llegando de la escuela encontré una carta bajo mi puerta. La comencé a leer y era una despedida.”


La enfermera, quien se había convertido en su mejor amiga y con quien hablaba diario por teléfono, con quien compartía gustos por los libros y quien le adentró al mundo de la lectura, se había marchado a estudiar su maestría a Cuba. Y su única despedida fue una postal.


Había causado gran impacto en su vida y llegado a formar parte importante de ella. Se molestó demasiado, rompió la postal y se puso a pensar.


“Estuve mucho tiempo pensando sobre lo que hacía de mi vida. Llegaba por las noches a la playa, después de dejar a mi mamá en el trabajo, el mar Caribe me ayudó a tomar mi decisión. Necesitaba salir de Cancún, comenzar a conocer, y ya me sentía mentalmente preparado. Al día siguiente renuncié al trabajo y me salí de la prepa. La decisión fue la correcta.”


Dejó su casa y se fue a vivir a Tabasco con unos familiares, y de ahí fue partida a sus viajes. Conoce la mayor parte del sur y centro de México y ahora espera conocer más del norte.


Él no quería quedarse en Cancún, así que no pretendía presentar ahí, pero unos amigos lo convencieron y fue a presentar para la carrera de Administración de Empresas. Fue también con otros amigos a la UNAM que le pareció una excelente Universidad pero creyó que sería imposible entrar ahí así que ni lo intentó y regresó a Cancún. Su mamá le dijo que tenía la opción de Monterrey donde habían estudiado unos primos y sabían que era buena Universidad, uno de ellos vivía allá así que podría recibirlo. Así que fue a presentar a Monterrey.


Era un día en la mañana cuando vio sus resultados en internet. Ese día, visitó a su padre en el trabajo y le dijo que había sido aceptado en Monterrey. “Él me abrazó y se puso a llorar y me dijo que siempre supo que nunca me quedaría ahí y me dijo que lo perdonara porque yo fui mi propio papá y cuidé de mi mamá como él no pudo.”


Entonces fue a ver a su madre. “Fui primero con mi papá porque cuando pasó yo andaba con mi hermano y él me dijo que le avisara primero a él”. Así llega con su mamá y le dice que se irá. Ella se portó de manera más fuerte que su papá, puesto que a ella le fue más difícil dejarlo ir.


“Ya era de noche. Me metí a bañar y me puse a llorar, tenía años que no soltaba ninguna lágrima. Lo hice ahí porque cuando estaba chico yo me metía a llorar al baño para que no me viera mi mamá, porque no quería que se sintiera mal.”


Preparó junto a su madre las maletas y a pesar de que él deseaba regresar, ella le decía que no volvería, y si lo hacía no lo reconocería. Llegó entonces el papá a la casa con el boleto en la mano. “Yo le había pedido que comprara el boleto para el día siguiente en la mañana lo más temprano para que no fuera tan difícil para mi mamá.”


Ya en el camino hacia al aeropuerto venían en el carro su mamá, su papá, su hermano, una amiga y su mejor amigo. Su mamá no habló en todo el camino y tavo estaba seguro de que algo quería decirle pero no sabía cómo o no podía.


Entró a la sala de espera, su mamá se acercó por fin y lloró mucho. Igual hicieron su hermano y sus amigos. “Yo no encontraba la razón de tanta lágrima pero me he dado cuenta como pueden ser duras esas despedidas.”


Subió al avión y pensó que a diferencia de otras ocasiones donde se iba y regresaba en un par de meses, esta vez no habría vuelta atrás. Así emprendió viaje una vez más, ahora más lejos de lo que él esperaba. Era un gran reto.


Llegó al aeropuerto, le habló su primo y le dijo que ya estaba en camino. “Cuando llegué era tarde-noche todo era rápido. En lo que llegaban por mí, me senté en la entrada del aeropuerto sobre mis maletas cuando vi una tiendita donde vendían postales, compro una y me puse a escribir. Me imaginé que venía a estudiar y me regresaba, luego me iría al DF a estudiar una maestría.


Cuando llegó a Monterrey era 15 de diciembre de 2005. Compró una postal con la fotografía del Cerro de la Silla y escribió en ella lo siguiente:


“No sé si haber venido fuera la decisión correcta, siento como si el lugar me estuviera corriendo, no estoy frustrado ni desilusionado, pero sólo han pasado unos días y ya la extraño. Y como siempre, cuando llegué al aeropuerto estaba lloviendo, de lo peor. La gente es diferente ¡o tal vez lo seré yo! No estoy hecho para darme la vuelta e irme, así que me quedaré aquí, le guste al destino o no.”


Ahora me encuentro con él en su departamento. El lugar es pequeño, tiene tres cuartos, dos baños; un pequeño espacio frente a la entrada para el sillón, una mesa, el fregadero y la estufa. Viven en él 5 foráneos. Dos estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y otros tres de Facultad de Ciencias Políticas. Tres de ellos son de Coahuila, uno de Michoacán y tavo de Quintana Roo. Quien me muestra fotografías de sus viajes, postales de los lugares donde ha estado y cartas de su madre que añora su hijo vuelva pronto a casa.


Tavo comenta que para él no es tan fácil volver a su casa como a sus amigos de Coahuila que están cerca y no pagan más de 1,000 pesos de viaje redondo. Él tiene que pagar avión y son aproximadamente 10,000 vuelvo redondo. Así que tiene que permanecer aquí todo el año y hacer un esfuerzo por regresar a casa para Navidad.


Actualmente tavo está a punto de terminar su tercer semestre, tiene muchos amigos y es un gran líder entre sus compañeros. Espera cumplir sus metas, y volver pronto a casa.

jueves, 8 de octubre de 2009

LA SVASTIKA. SUS ORÍGENES


El significado de la svastika pese a muchas interpretaciones y significados más profundos es "diez mil" o "diez mil verdades". Representa las diez mil verdades que pertenecen a los misterios del universo invisible y de la cosmogonía y teogonía primordiales. Esto según los budistas y otros grupos de otras culturas alrededor del mundo... sí budistas. ¿Pero qué tienen que ver los budistas con los nazis? Bueno, pues antes de la llegada de Hitler al poder, como se ha señalado, comenzó a rodearse de gente que le ayudó a encumbrarse y que de cierta manera fueron conformando con el mismo Hitler al mando, el futuro escenario del nazismo alemán.
Karl Haushofer, quien fue un divulgador del lebernsraum (espacio vital, doctrina que predicaba que para el buen desarrollo de la raza alemana se necesitaba más espacio, lo cual se vio reflejado en la meta nazi del expansionismo) fue una de las personas que influyeron en Hitler de manera especial. Había viajado por Asia, a Japón (jugó una pieza clave en la alianza Japón-Alemania) y a la India, ejerciendo funciones de espionaje para Alemania. Sin embargo, llegando a dominar el japonés y el antiguo sánscrito, fue iniciándose en prácticas místicas de ciencias ocultas en estas tierras, sobre todo con los budistas.
Houshofer se involucró en profundidad con los budistas, de los que hay 3 tipos:
Gorros amarillos. Practican el auténtico Budismo, el despertar del tercer ojo, visten de amarillo marrón y siguen las enseñanzas de Buda en sus ámbito religioso, moral, ascético, de los cuáles se dice son los fundadores de la doctrina. Se cree que usan el símbolo de la svástica dextrógira (que gira hacia la derecha).
Gorros Rojos. Practican un Budismo mezclado con tantrismo, que en ocasiones requiere la utilización de una mujer para los ritos. Visten de Rojo.
Gorros Negros. Practican con el nombre de Budismo un chamanismo que no era otra cosa sino brujería. Mezcla sacrificios de animales con sexo tántrico. Es la religión más antigua del Tíbet y se hace llamar bon, y a sus adeptos se les dice Bonpos o Boenpos. Al contrario de los budistas de gorros amarillos, ellos usan la svástica sinistrógira o cruz gamada, la cual usaron los nazis y representa a Shiva (diosa de la destrucción).
Houshofer practicaba el budismo de gorros negros. Al parecer Houshofer pudo haber influido en Hitler para la selección del símbolo que utilizaría para representar al partido NAZI. Tiempo después se realizaron varias expediciones de los nazis en búsqueda de la misteriosa Agharthis.
Aunado a esto, la influencia que ciertos grupos ocultistas como la orden de Thule, que también hacían uso del símbolo pudieron haber influido en su utilización como símbolo del partido Nazi. En breve, se publicará otro artículo acerca de la magia y el ocultismo tras el régimen nazi.
En la Doctrina Secreta de Blavatsky, se da una interpretación de la svástika. Helena Petrovana Blavatsky fue una ocultista que publicó "La Doctrina secreta", obra que describe ciertos conceptos acerca de la historia de la humanidad e ideas propias. Se refiere a la svástica de este modo:
" ... Los cuatro brazos de la X, o cruz decusada, y de la cruz hermética, indicando los cuatro puntos cardinales, eran bien comprendidos por las mentes místicas de los indos, brahmanes y budistas, siglos antes que se oyese hablar de ello en Europa, pues ese símbolo se encuentra en todo el mundo. Doblaron ellos los extremos de la cruz e hicieron de ella su Svástica, ahora el WAN de los budistas mongoles. Implica ella que el "punto central" no está limitado a un individuo por muy perfecto que sea; que el principio (Dios) está en la Humanidad, y que la Humanidad, como todo lo demás, está en Él, como las gotas de agua en el Océano, estando los cuatro extremos dirigidos hacia los cuatro puntos cardinales, y por tanto perdiéndose en el infinito.
En su obra Mein Kampf, Hitler describió la nueva bandera de los nazis: "En rojo, vemos la idea del movimiento social, en blanco la idea nacionalista, en la svástica la misión de la lucha por la victoria del hombre Ario, y, con el mismo símbolo, la victoria de la idea de trabajo creativo, con el cuál siempre ha sido y seguirá siendo Antisemita”.
Así pues, podemos darnos cuenta de que la svástica dextrógira (que gira a la derecha y no es la que usaban los nazis, sino la empleada en el simbolismo budista verdadero) fue y es, un símbolo de buen augurio, buena suerte, que representaba el poder del sol y su movimiento y atrae la espiritualidad seguida de iluminación interior. También, la svástica como símbolo general, ha sido objeto de una atadura al nazismo, cuando en realidad, se debe de discernir entre la svástica dextrógira y la svástica sinistrógira. La svástica sinistrógira (que gira a la izquierda) es símbolo que atrae el éxito rápido seguido de un final desastroso... es un símbolo de destrucción. Esta distinción se ha perdido en nuestros tiempos y ahora se trata sólo de odio, racismo y los nazis. Sin embargo tal vez con la difusión de esta información, algún día se desligue de las raíces que hoy día la mantienen atada al nazismo, que no es decir que la svástica sinistrógira debería ser aceptada o deseada, pues como se señaló, el simbolismo de la svástica sinistrógira es eminentemente maligno.