Crecí con esa ideología, crecí creyendo fielmente en ello, y en qué así sería mi vida. Que estudiaría al menos hasta la Universidad, que no debía tener novio hasta mayor de edad, que hay ciertos trabajos que no son adecuados para una mujer, que debo atender la casa, a mi padre y al esposo. Que debo casarme después de graduarme, pero debo casarme joven pues si no sería una vieja solterona. Qué debo hacerlo a través de la iglesia. Casarse, debo casarme. ¿Porqué es tan importante eso para la sociedad?
Que debo de ser femenina, debo vestirme de cierta forma, comportarme de cierta forma, hablar de cierta forma, que debo ser niña "bien". Que debo buscar desarrollarme en cierto ambiente, con cierta gente, mantener un "estatus social". ¿Porqué la distinción de clases sociales?
La realidad es que hasta hace muy poco me estaba dejando llevar como borrego por todo eso. A pesar de que no siempre estaba del todo conforme. Y la verdad es que siempre he sido diferente. Va pasando el tiempo, voy dándome cuenta de muchas cosas. He llegado a la conclusión de que para todo hay un balance. Y eso es lo que trato de hacer ahora, balancear mi vida.
Definitivamente debemos seguir ciertas normas y reglas para poder convivir en una sociedad. Sin embargo, hay reglas muy tontas que impone la sociedad que definitivamente pueden romperse, y hay maneras de lograr ser tú mismo sin afectar a los demás. Para eso se nos otorgó también libertad, y a veces no hacemos uso adecuado de ella. Unos se limitan y otros abusan.
Siempre he creído que soy diferente, que soy única, que estoy loca. Sí. Mucha gente me lo ha dicho, y lo reitero. Pero, ¿quiénes están más locos?, los que hacen lo que desean y no lo que les dicen, o los que viven como zombies, estos muertos vivientes, que sólo caminan por caminar, hablan por hablar, no tienen motivación, no tienen una meta, no tienen vida propia. Títeres. Eso somos. Títeres de la sociedad, de la política, de la religión, de todos los que tienen poder y quieren controlarnos, ¡y no dejarnos DESPERTAR!
Yo decidí abrir los ojos un día. Y me di cuenta de lo maravillosa que es la vida. De lo poderosos que somos. De todo lo que somos capaces de hacer y no sabemos.
Alguien me enseñó. Que soy un ser ilimitado. Que tengo el poder de lograr lo que me proponga, que puedo ser lo que desee y llegar a donde desee. Que debo criticar todo lo que escuche y vea, debo hacerme preguntas de todo y buscar las respuestas. La verdad, es la que a ti te parezca como verdad. Así como lo que está bien y lo que está mal.
Yo decidí arriesgarme. Vivir cada minuto y segundo de mi vida como si fuera el último. Disfrutar de todo lo que me pasa. Lo bueno, lo malo. Doy gracias por lo que me sucede y lo que aún no. Creo en el destino. Creo que hay un Dios, un Creador, un Arquitecto de la creación. Pero también creo que la religión nos ha mentido, y de la misma manera nos ha querido controlar. Creo que hay posibilidades de otro origen, y creo que todo en esta vida es posible. Creo en extraterrestres, hadas y duendes, creo que existe la magia, la ciencia y que todos nosotros nacimos con poderes que no conocemos. Unos nacen con algunos más desarrollados, otros no. Pero todos podemos hacerlo.
Así que decidí vivir la vida creyendo en todo y en nada. Porque todo a la vez se cuestiona. Decidí vivir intensamente, no importa lo que digan los demás de mí. No importa lo que piensen y cuánto me critiquen.
Me lancé a la aventura de la vida. Es corta. No se vive dos veces, cada momento, cada oportunidad hay que tomarla, si no arriesgo, ¡entonces que gano! Sé que a veces tengo mucho que perder, pero no me importa, voy a arriesgarme por lo que crea que puede valer la pena vivir. Porque la experiencia nadie te la va a quitar. No importa cuántos bienes tengas. No te quedes con nada porque nada te llevarás. Lo que sí tendrás hasta el último respiro, serán los recuerdos de una vida. Las risas, las lágrimas, el viento, la lluvia, el sol, la luna.... Cuántas estrellas conté. El ridículo que hice aquel día y como me reí junto a los demás de mis locuras. Cuando amé y me dejaron, cuando me amaron y lo dejé ir. Cuando viajé y conocí mil lugares. La música que me hizo llorar. Las películas que me hicieron reír. Los problemas que me hicieron madurar. Las lecciones que tuve que aprender. ¡Cuántos errores tuve que cometer! Los amigos que hice. Lo mucho que amé sin que me importara si me correspondían. Todo lo que le entregué al mundo y que a cambio recibí sonrisas, agradecimientos, a veces el simple placer de saber que lo había hecho. Eso, eso es lo que me quiero llevar conmigo... Esos recuerdos, esa vida.
Se vale soñar, se vale creer, se vale luchar, todo se puede lograr. Sólo es cuestión de creer en nosotros mismos, proponernos las cosas, ser firme en nuestras decisiones, ser constantes y tercos y no dejar que nadie nos diga que no podemos, que nada nos detenga.
Que nadie te diga lo que mereces y lo que no, lo que puedes y no puedes tener, o hacer. Somos capaces de crear nuestro propio destino. Somos capaces de crear las cosas más maravillosas, sólo hay que creerlo. Cambia tu forma de pensar, de vivir, de ver las cosas!!
¡¡¡¡ DESPIERTA !!!!


No hay comentarios:
Publicar un comentario