Finalmente decido salir de la cama y caminar a la regadera como zombie arrastrando los pies con los ojos medio cerrados medio abiertos.
Ahora no quiero salir de la regadera. El agua está caliente, ¡No saldré hasta que se acabe! Tengo frío. Dos personas más hacen fila afuera del baño, esperándome. Me tocan, me gritan, me apuran. ¡YA VOY!
Me pongo crema en el cabello, lo agito y despeino. Espero se acomode de alguna manera con mi nuevo corte. Si me veo despeinada está bien, odio el cabello perfectamente acomodado o relamido. Aunque siempre hay días para hacer excepciones.
Me maquillo rápidamente, no tengo que ponerme, agarro lo primero que encuentro. Parezco pitufo vistiendo tanto azul. Qué más da, no me importa. ¡En qué momento se hizo tan tarde!! Tomo unas barras de granola, una manzana y salgo corriendo bajo la ligera lluvia que apenas se siente, pero es constante.
El clima está para un café. Porqué no, tomemos uno.
20 minutos después....
Me tiemblan las manos, siento como la energía pasa por todo mi cuerpo, sobre todo el pecho y los brazos, mi cabeza me trae loca. Imagino que salgo corriendo y descargo toda esta energía que me tiene temblando. No me puedo controlar, no me puedo concentrar. Estoy escribiendo rápidamente, todo hago de manera acelerada.
Al fin la hora de comer. Me siento a ver una película y me relajo. Ahora tengo sueño.
Vuelvo al trabajo y finalmente estoy calmada.
Qué día tan más extraño. Cosas raras pasan dentro de mí y no entiendo qué son. Mi ser está en algún tipo de mutación lo sé, lo siento. Y pienso en él, también. ¡Qué me ha hecho! Ha despertado una parte de mí que estaba dormida. ¿Será a caso el motivo de este extraño sentir? Ha movido mi Universo. Ha venido a cambiarlo todo. A complicarlo todo... Y a despertarme.
Termina el día vuelvo a casa y me acuesto en la cama pegada a la ventana y dejo que el dulce viento de primavera me abrace. Cierro los ojos, él está presente en mi mente. Me duermo, no sé nada más de mí.
Me pongo crema en el cabello, lo agito y despeino. Espero se acomode de alguna manera con mi nuevo corte. Si me veo despeinada está bien, odio el cabello perfectamente acomodado o relamido. Aunque siempre hay días para hacer excepciones.
Me maquillo rápidamente, no tengo que ponerme, agarro lo primero que encuentro. Parezco pitufo vistiendo tanto azul. Qué más da, no me importa. ¡En qué momento se hizo tan tarde!! Tomo unas barras de granola, una manzana y salgo corriendo bajo la ligera lluvia que apenas se siente, pero es constante.
El clima está para un café. Porqué no, tomemos uno.
20 minutos después....
Me tiemblan las manos, siento como la energía pasa por todo mi cuerpo, sobre todo el pecho y los brazos, mi cabeza me trae loca. Imagino que salgo corriendo y descargo toda esta energía que me tiene temblando. No me puedo controlar, no me puedo concentrar. Estoy escribiendo rápidamente, todo hago de manera acelerada.
Al fin la hora de comer. Me siento a ver una película y me relajo. Ahora tengo sueño.
Vuelvo al trabajo y finalmente estoy calmada.
Qué día tan más extraño. Cosas raras pasan dentro de mí y no entiendo qué son. Mi ser está en algún tipo de mutación lo sé, lo siento. Y pienso en él, también. ¡Qué me ha hecho! Ha despertado una parte de mí que estaba dormida. ¿Será a caso el motivo de este extraño sentir? Ha movido mi Universo. Ha venido a cambiarlo todo. A complicarlo todo... Y a despertarme.
Termina el día vuelvo a casa y me acuesto en la cama pegada a la ventana y dejo que el dulce viento de primavera me abrace. Cierro los ojos, él está presente en mi mente. Me duermo, no sé nada más de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario